Donde duermen las gaviotas

Donde duermen las gaviotas

Cae la noche y sobre las sombras las gaviotas encuentran su lugar para dormir  encima de las nubes y sobre los hombres que no paran debajo en  las calles, sin poder mirar hacia arriba, porque están muy ocupados, haciendo planes y cosas que los llevan siempre corriendo, de prisa; levantarse por las mañanas, comer de prisa; salen de prisa, conducen de prisa, trabajan…

Luego regresan de prisa o se evaden de prisa en los bares; sin salpicar siquiera sus corbatas de sangre ni suciedades.

Hablan y filosofan sobre las  cosas que les importan; como de los hombres si son mujeres  o de  mujeres si son los hombres los que hablan, además están los deportes, los negocios, los proyectos y los sueños.

Desprecian a quienes se quedan a mirar, a quienes se detienen a ver un ocaso o un amanecer, o mirar simplemente  ver al mundo correr.

No comprenden como pueden hacerlo habiendo tanto por hacer, tanto por ganar, tanto por diseñar el futuro.

Lo correcto es mirar sin ver, comer sin paladear, beber sin ganas, comprar sin necesidad; o tener sexo sin involucrarse  porque eso te hace débil y vulnerable.

Todo lo que implique sentimientos es perder el tiempo o a la larga o a la corta es doloroso…

Siempre hay excepciones por supuesto, pero si de verdad hablamos de la mayoría, no se toman el tiempo para vivir.

Tenemos  “El derecho a la vida “… Entonces tenemos el deber de vivirla.

Mientras nos creemos los dueños de nuestro destino; hasta que ocurre un accidente o un desastre natural, entonces culpamos a alguien más, un gobierno, a Dios etc.

Negamos que existan más seres que nosotros en otros mundos  y más aún los centros de poder mundial; desdibujarlos, ridiculizarlos, ignorarlos u ocultarlos si son muy obvios.

No conviene, si la población mundial supiera que realmente existe algo más; es peligroso porque entonces eso demostraría que, ni somos los mejores ni los primeros, ni los más inteligentes, ni los más poderosos, ni los más astutos.

Mientras, las gaviotas  se van a dormir preocupadas por nosotros, por todos esos seres que no miran donde van, no saben que es lo que ellas sienten, ni les importa, como tampoco les importa lo que pasa en otro sitio de la tierra, porque cuando arrojo un papel a suelo piensan  es solo uno y si arrojo una colilla de cigarrillo  por la ventanilla  tal vez no ocurra nada…

Si voy a pescar con mi buque factoría desechando toda otra forma de vida que no me de dinero y devolviéndola sin vida al mar; desforestando las selvas, desperdigando basura contaminante por todos los rincones; mintiendo que están cuidando como y donde lo hacen.

Desvalijando a los pueblos indígenas de sus aldeas y pisoteando sus derechos; construyendo represas hidroeléctricas que luego arrasaran sus villas inundandolas, sin preguntarles siquiera si están de acuerdo.

Derribando montañas para extraerles sus riquezas, inundando los océanos con plásticos, pulverizando pesticidas sobre los alimentos que nosotros mismos consumimos, matándonos de la forma más cara posible; porque luego podrían curarnos, pero es demasiado barato hacerlo.

Las empresas farmacéuticas tienen los medios para sanar, pero muchos medicamentos no son rentables; entonces nos medican con otros que nos enferman de otras tantas o más cosas.

Las industrias, sirven al poder del dinero, sin pensar ni remorderse por sus empleados, pagando lo estipulado…

Donde duermen las gaviotas no existe nada de esto; ni siquiera existen las preocupaciones, ni  el hambre ni las enfermedades, ni los falsos sueños que derriban la integridad del hombre; porque en definitiva, solo son gaviotas y ¿A quién le importa?

Sábado 30 Abril 2016                                      JP.

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