Como el rocío en la mañana que baña las tiernas hojas, como un álbum de fotos que rescatas del olvido, colmo las nieves eternas que contemplan los picos de las montañas, como los pájaros al volver de un largo peregrinaje.

Contestar a las preguntas que alguien hace es fácil de hacer ; lo difícil es que ellas reemplacen una forma de ser , una manera de vivir o un acto que ocurre en ése instante, persiste en el viento el perfume por un momento y luego se aleja hasta perderse para siempre , esperar que vuelva , puedes hacerlo pero es difícil que regrese ; así los años y los momentos que hemos vivido ; recuerdas los buenos y los malos momentos , los que ensuciaron el agua que bebías , los que refrescaron tu interior como agua de vida.

Las palabras que traen aguas buenas, son las que refrescan y las que curan; aunque a veces no alcance a salvar una vida, un suspiro que  reemplace mis ansias de más.

No puedo conformarme con estar aquí y portar las voces que sedientos puedas esperar, porque no son las voces las que salvan por si solas; si no las refuerzas con tu luz interior y tus abrazos a los de cerca, las palabras suaves y pacientes, los actos son reales como las palabras, pero los actos son el resultado de un pensamiento de un deseo o un sueño.

Puede permanecer dormido  toda una vida o puedes hacerlo despertar en cuanto decides hacerlo; porque nacen hombres que reciben y también hombres que se entregan; pero la sabia naturaleza que todo equilibra, te devuelve más aún de lo que entregas.

¿Para qué almacenar? ¿Para qué resguardarte del acaso?

¿Porque piensas que tienes derechos a almacenar algo que no necesitas?

Solo basta mirar a tu lado para descubrir que alguien más espera ese “sobrante”

Como lo único que puede regalarle un suspiro más de vida, un trozo de la esperanza que agoniza entre sus brazos cansados de intentar construir y recibir poco y nada a cambio.

Acostumbrados a lo recíproco, más bien a lo que viene que a lo que doy.

Siempre esperamos pagos y premios, al esfuerzo al empeño y a la obstinación.

Imagino que en el libro de la vida que no está escrito en este mundo, que sabe más que nosotros y que recita a diario milagrosos versos; donde dice que no existe el dar para esperar a recibir, simplemente porque eso es una ley universal que todo lo devuelve ampliado y siempre resulta en la columna de Haber en vez de la de Debe

Cuesta creer, lo sé siempre es duro porque no se ven muchos ejemplos en el mundo de generosa entrega, aunque en familias íntimas, cedan partes de sus cosas con cariño, se espera un devolver a cambio de sus entregas.

Las mamas; no me hagas esto!

Los papás; porque me traes estas notas ?…

Tienes que sonreír  más, tienes que salir menos, tienes que cuidarte de las drogas, tienes que mejorar en el colegio, tienes que cuidar de tus hermanos, tienes que ayudar en la casa, tienes que aportar algo.

¿Recuerdan cuando éramos nosotros los hijos que cuidaban?

Difícilmente cumpliéramos los reclamos de nuestros padres; sin embargo le exigimos a nuestros hijos que lo hagan, mientras nosotros no somos buenos ejemplos, mientras solo demostramos reproches y lamentaciones, donde culpamos a ellos de la falta de amor demostrado ¿Que hacemos nosotros por ellos?

Los amamos, si pero ¿cómo lo demostramos?

¿Cómo les hacemos saber que nos importan, más que a nuestras propias vidas?

Las “cosas” no demuestran cariño. Solo sirven para apilarse en los armarios , sin embargo lo que permanece ,  así como a mí y a ti nos ha ocurrido , son los momentos que hemos vivido de actos de amor recibidos y momentos mágicos con nuestros primos , abuelos , amigos , mascotas , en fin con las personas que nos amaron y nos entregaron todo sin pedir nada ; solo nuestra compañía , nuestros cariño y nuestra felicidad de compartir con ellos , un sorbo de Coca Cola , un puñado de palomitas , dos galletas , y un abrazo . O sentados en sus regazos escuchamos un cuento.

Cuantas cosas que hemos vivido, cuantas cosas nos llevamos al irnos del barrio; como devolver tantas cosas importantes, por eso no confundirse con cosas materiales, son las cosas del alma las que siempre  alimentan el alma y nos hace más conscientes de nuestra grandeza y de nuestra misión en la tierra; que no es la de apoderarse, ni de robar  ni de engañar, ni de mentir, mucho menos de dañar y de quitar la vida de nadie.

Esas son los actos verdaderos, solo cuando actuamos así, podemos ser y así sentir plenamente la vida que tenemos y nos rodea, porque sabes que nada te llevas, porque actuar de forma absurda

¿Hasta cuándo?.

 

12 Agosto 2015                        JP.

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